Thursday, December 14, 2006

El Juicio de un Dictador, la alegría de un pueblo

El pasado 10 de Diciembre, dia internacional de los Derechos Humanos, el ex-dictador chileno se presentó delante del único tribunal que hoy puede juzgarlo, un tribunal más alto que la Corte Suprema, más eficiente y menos corrupto. A su llegada, lo esperaban miles de personas, asesinadas por su orden o con su complicidad, listas para declarar en su contra.
Aquí no valen las razones de salud o los "contextos históricos", sólo valen los hechos y la intención del acusado. No son necesarios los papeles y los recursos, porque todo está a la vista y evidente. No es necesario investigar, porque en la eternidad todo está presente y cuando la justicia de los hombres falla, la justicia divina se encarga.
El país se alegró con su muerte, festejamos y bailamos, y aunque esto no deja de ser contradictorio, nunca la muerte fue más amiga. Quizás hubiese sido más prudente que su muerte pasara como un día más, sin ruido ni ceremonias, pero no todos los días se puede bailar sobre la tumba de un tirano. La felicidad nos mostró la necesidad de un pueblo de sentirse libre, de ocupar las anchas alamedas y de vivir la vida sin miedo ni amenazas. Para eso luchamos, para eso trabajamos, en eso creemos.
Luego de la fiesta, la cruda realidad. la represión feroz de las "fuerzas especiales" por orden del gobierno, sobre hombres, mujeres y niños, familias completas que festejaban su alegría, enfrentadas a la cruda violencia institucional, como en los mejores tiempos de la dictadura. Y es que con la muerte del tirano no se ha muerto todo, aún queda la lógica, el sistema y la forma de actuar de un gobierno demasiado prudente, demasiado cuidadoso con los poderosos de siempre, y sin embargo, sin ninguna rpudencia ni cuidado con el pueblo que lo eligió.
El viejo tuvo funerales con honores, casi como O'higgins, aunque no hubo duelo oficial. Caso similar fue el de Franco en España y otros criminales más. Su nieto manifestó que los odios siguen vivos y nosotros manifestamos que la lucha continúa, con más esperanza, con más alegría y con más fuerza que nunca.
La multitud invisible que celebraba junto a la nuestra era igual de numerosa. celebraban los que murieron a manos de los aparatos de inteligencia, los que murieron buscando a sus desaparecidos y los que murieron esperando una alegría que venía, que no ha llegado, pero que de alguna forma se asomó a nuestra patria ese 1o de Diciembre de 2006.
Ahora es el momento de olvidar su nombre, de borrar su imagen de nuestra memoria, y de recordar lo que queda por hacer. Es hora de retomar con más fuerza el empeño por un Chile de verdad, justo y fraterno, tarea que nos queda a nosotros, a los que seguimos vivos, a los que superamos la muerte y la violencia, a los que heredamos la lucha de aquellos que continúan en el Cielo el carnaval eterno por el fin total de la maldad, la injusticia y la opresión.
El tirano está muerto, nosotros seguimos aquí...

2 comments:

Nindë Telemnar said...

Amén.

isabel said...

esta gueno gueno,aleluya hermano, por fin gano la justicia divina AMEN